Pequeños cambios, un gran impacto: por qué elegir productos más conscientes

producto zero waste en una caja es un pedido que se va a entregar
producto zero waste en una caja es un pedido que se va a entregar

Cuidar el planeta no significa cambiar nuestra vida de un día para otro. A veces comienza con algo tan sencillo como elegir qué producto llevar a casa.

Vivimos rodeados de productos diseñados para hacernos la vida más fácil. Los usamos, los terminamos y, muchas veces, simplemente los tiramos. El problema es que aquello que desaparece de nuestra vista no necesariamente desaparece del planeta.

Una botella de plástico, un empaque, una esponja sintética o un producto de un solo uso pueden acompañarnos durante unos minutos, pero permanecer en el ambiente durante muchísimo tiempo, por eso, en Econsciencia creemos que cada elección cotidiana es una oportunidad para hacer las cosas un poquito diferente.

¿Por qué deberíamos preocuparnos por el planeta?

La Tierra no necesita que seamos perfectos. Necesita que seamos más conscientes de lo que consumimos y de lo que desechamos. Cada día utilizamos productos que vienen acompañados de empaques, envolturas y materiales que terminan convirtiéndose en residuos. Y aunque reciclar ayuda, no siempre es suficiente.

Una de las mejores formas de disminuir nuestro impacto es aplicar algo muy sencillo:

  • Reducir antes que reciclar.

  • Elegir productos reutilizables, duraderos, recargables o con menos empaque significa generar menos residuos desde el principio.

  • No se trata de dejar de consumir. Se trata de consumir mejor.

¿Qué tiene de diferente un producto sin plástico?

El plástico ha sido un material increíblemente útil, pero también se ha convertido en uno de los grandes retos ambientales de nuestro tiempo. Muchos productos que utilizamos durante unos cuantos minutos tienen envases o componentes plásticos que pueden permanecer en el ambiente durante décadas o incluso mucho más tiempo.

Por eso, cuando encontramos una alternativa que evita un envase plástico, utiliza materiales naturales o puede reutilizarse, estamos tomando una pequeña decisión que puede ayudar a disminuir la cantidad de residuos que generamos.

Por ejemplo:

  • Un shampoo sólido puede evitar una botella de plástico.

  • Una esponja de fibra vegetal puede sustituir una esponja sintética.

  • Un cepillo con mango de bambú puede ser una alternativa a uno fabricado completamente de plástico.

  • Una bolsa reutilizable puede sustituir muchas bolsas desechables.


Son cambios pequeños, pero los pequeños cambios repetidos todos los días terminan haciendo una gran diferencia.

No tienes que hacerlo perfecto

Tal vez hoy todavía utilizas productos con plástico.
Tal vez no puedes comprar todo local, orgánico o a granel.
Tal vez separar todos tus residuos todavía no forma parte de tu rutina.
Y está bien.

El consumo consciente no se trata de perfección.
Se trata de empezar.
Puedes comenzar reemplazando un solo producto que utilizas frecuentemente. Después otro. Y otro.
Con el tiempo, esos pequeños cambios se convierten en hábitos.


Y los hábitos de muchas personas pueden convertirse en cambios mucho más grandes.